Se reanudan las vacunas aéreas para combatir la rabia a lo largo de la frontera

Comunicado de prensa
9 de enero de 2019

Hoy se reanudan los vuelos del exitoso Programa de Vacunación Oral contra la Rabia del Departamento Estatal de Servicios de Salud, continuando su misión de controlar la rabia en el estado cada año. Este invierno se cumplen 25 años del inicio de este programa, en el que aviones especiales arrojan paquetes de vacunas contra la rabia en áreas silvestres del estado para vacunar animales salvajes y evitar que el ganado y los humanos se expongan a ese virus mortal.

El programa distribuirá aproximadamente un millón de dosis de vacunas durante las dos próximas semanas, dependiendo del clima y otras condiciones. Los vuelos están programados para salir el miércoles 9 de enero del aeropuerto del condado de Zapata; el 13 de enero del aeropuerto internacional de Del Rio, y el 19 de enero del aeropuerto del condado de Culberson, en Van Horn.

El Programa de Vacunación Oral contra la Rabia se inició en 1995 en respuesta a graves brotes de la cepa canina de la rabia en el sur de Texas y de la rabia del zorro gris en el oeste de Texas. Los brotes afectaron a cientos de animales, causaron la muerte de dos personas y obligaron a miles de personas a obtener costosos tratamientos posteriores a la exposición.

En los años siguientes, el programa casi eliminó por completo los casos de rabia canina y del zorro gris en Texas. Actualmente los trabajos se concentran en una franja de 25 millas de ancho a lo largo de la frontera, desde el Valle del Rio Grande hasta el área de Big Bend, para vacunar a los animales que migran hacia el estado y evitar que las cepas mencionadas vuelvan a introducirse.

Se ha demostrado que la vacuna es segura en más de 60 especies animales y no es peligrosa para los humanos. La vacuna está contenida en pequeños paquetes de plástico cubiertos de migajas de harina de pescado para hacerlos más atractivos para la vida silvestre. Las personas deben evitar manipular los cebos de la vacuna, porque el contacto humano reduce las probabilidades de que los animales salvajes se los coman. Los perros, los gatos y el ganado que coman los cebos de la vacuna no se consideran vacunados contra la rabia.

La rabia se propaga a través de la saliva de los animales infectados, normalmente por mordeduras. Prevenir la rabia es una tarea fundamental, porque una vez que personas o animales presentan síntomas, la enfermedad casi siempre es mortal.

Vacunar a los animales domésticos es sumamente importante para frenar la propagación de la rabia. Por eso, el DSHS exhorta a los dueños de mascotas a que las vacunen como lo ordena la ley. Si bien el Programa de Vacunación Oral contra la Rabia ha eliminado algunos tipos de rabia, los murciélagos y los zorrillos siguen siendo dos grandes portadores de la enfermedad en Texas, y cada año ocurren en ellos cientos de casos.

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(Contacto para los medios informativos: Lara Anton, funcionaria de prensa del DSHS, 512-776-7753)

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Última actualización 09 de enero de 2019