El DSHS le recuerda a la población que debe tomar precauciones y protegerse al participar en actividades al aire libre

Comunicados de prensa

3 de octubre de 2019

Al comenzar la temporada de caza de venados, el Departamento Estatal de Servicios de Salud (DSHS) de Texas le recuerda a la población que debe tomar precauciones y protegerse de diversas enfermedades graves transmitidas por animales.

Este verano, 20 animales y una persona en el suroeste de Texas contrajeron ántrax, una enfermedad que puede ser mortal y es causada por bacterias que se encuentran de manera natural en los suelos de tierra de todo el mundo. Los animales contraen esta enfermedad al ingerir las esporas de ántrax mientras pastan, y las personas pueden contraer ántrax al manipular animales infectados o al consumir su carne. A través del contacto directo con animales, ya sea que estén vivos o muertos, una persona también puede contraer la rabia y la brucelosis. Por eso, al manipular el cuerpo de un animal silvestre, es necesario utilizar un equipo de protección adecuado.

Los cazadores, los excursionistas y los campistas deben usar repelente de insectos para evitar las picaduras. Los mosquitos y las garrapatas siguen activos durante el otoño y pueden transmitir el virus del Nilo Occidental, la fiebre maculosa de las Montañas Rocosas, la enfermedad de Lyme y varias otras más que requieren un tratamiento inmediato para evitar complicaciones que podrían costar la vida. Infecciones como la peste y el tifus se transmiten por las pulgas que llevan los roedores y otros animales.

La tularemia y el hantavirus se transmiten por contacto directo con roedores infectados o sus excrementos. “Una persona puede infectarse al inhalar polvo que contenga hantavirus”, afirma el Dr. Tom Sidwa, responsable de la División de Control de Zoonosis del DSHS. “Use mascarilla y siga las pautas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades cuando realice actividades de limpieza contra roedores, especialmente en los casos de infestación importante en cabañas, cobertizos, refugios de caza o graneros”.

El DSHS recomienda las siguientes precauciones para reducir al mínimo el riesgo de contraer enfermedades transmitidas por la fauna silvestre:

  • Use un repelente de insectos eficaz y siga cuidadosamente las instrucciones del fabricante. Los productos que contienen DEET, picaridina, IR3535, aceite de eucalipto de limón, para-mentano-diol y 2-undecanone confieren una protección más duradera.
  • Transite sin salirse de los senderos y evite las zonas de maleza y hierbas altas.
  • No toque los animales muertos que encuentre ni sus restos, como la cornamenta, los huesos y la piel.
  • Use guantes de látex al preparar la carne de caza.
  • Use anteojos protectores al preparar la carne para evitar que fluidos o tejidos del animal le salpiquen a los ojos. Los anteojos para tiro al blanco ofrecen un nivel de protección adecuado en la mayoría de los casos.
  • No coma, beba ni consuma tabaco o se frote los ojos mientras prepara la carne de caza.
  • Lávese bien las manos con agua y jabón después de manipular la carne de caza. Si no dispone de jabón, enjuáguese bien con agua y luego aplíquese un desinfectante para manos a base de alcohol.
  • Cocine bien todas las carnes de caza. No les dé a comer sobras crudas a sus mascotas.
  • Vista ropa protectora, como sombrero, camisa de manga larga y pantalones largos metidos dentro de las botas o los calcetines, y revise frecuentemente si hay garrapatas.

Los cazadores y los entusiastas de las actividades al aire libre pueden encontrar más información sobre las enfermedades transmitidas por animales en: https://www.dshs.texas.gov/idcu/health/zoonosis/outdoor/.

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(Contacto para los medios: Lara Anton, funcionaria de prensa del DSHS, 512-776-7753)


Última actualización 01 de noviembre de 2019