Se reanudan los vuelos que arrojan vacunas para combatir la rabia a lo largo de la frontera

Comunicado de prensa
8 de enero de 2020

El exitoso Programa de Vacunación Oral contra la Rabia del Departamento Estatal de Servicios de Salud de Texas arranca hoy para continuar su misión anual de proteger a las personas y los animales de esta enfermedad mortal. Desde hace 26 años, se arrojan desde aviones paquetes de vacunas contra la rabia sobre las áreas rurales del estado para vacunar animales salvajes y evitar que las mascotas, el ganado y los seres humanos se expongan a este virus mortal.

Se calcula que el programa distribuirá un millón de dosis de vacunas durante las dos próximas semanas, dependiendo del clima y otras condiciones. El miércoles 8 de enero comienzan los vuelos, que saldrán del aeropuerto del condado de Zapata para luego salir del aeropuerto internacional de Del Rio el 12 de enero, y del aeropuerto municipal Alpine-Casparis, de Alpine, el 18 de enero.

El Programa de Vacunación Oral contra la Rabia (ORVP) se inició en 1995 en respuesta a graves brotes de la cepa canina de la rabia, en el sur de Texas, y del tipo de rabia del zorro gris en el oeste de Texas. Los brotes afectaron a cientos de animales, causaron la muerte de dos personas y obligaron a miles de personas a obtener costosos tratamientos posteriores a la exposición.

En los años siguientes, el programa logró eliminar los casos de rabia de las cepas canina y del zorro gris en Texas. Actualmente los trabajos se concentran en una franja de 25 millas de ancho a lo largo de la frontera desde el Valle del Rio Grande hasta el área de Big Bend.

“Nuestro objetivo es vacunar a los animales que migran hacia el estado y evitar que esas cepas de la rabia vuelvan a introducirse”, dijo la Dra. Laura Robinson, directora del ORVP. “Este año se distribuirán cebos con vacunas en 19 condados a lo largo de la frontera”.

La vacuna está contenida en pequeños paquetes de plástico cubiertos de migajas de harina de pescado para hacer que los animales salvajes acudan atraídos a comerlos. Se ha demostrado que la vacuna es segura en más de 60 especies animales y no es peligrosa para los humanos. Las personas deben evitar manipular los cebos de la vacuna, porque el contacto humano hace menos probable que los animales salvajes se los coman. Los perros, los gatos y el ganado que coman los cebos de la vacuna no se consideran vacunados contra la rabia.

La rabia se propaga a través de la saliva de los animales infectados, normalmente por mordeduras. Prevenir la rabia es una tarea fundamental, porque una vez que personas o animales presentan síntomas, la enfermedad casi siempre es mortal.

Vacunar a los animales domésticos es sumamente importante para frenar la propagación de la rabia. Por eso, el DSHS exhorta a los dueños de mascotas a que las vacunen como lo ordena la ley. Si bien el Programa de Vacunación Oral contra la Rabia ha eliminado algunos tipos de rabia, los murciélagos y los zorrillos siguen siendo dos importantes portadores de la enfermedad en Texas, y cada año ocurren entre ellos cientos de casos. 

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(Contacto para los medios : Lara Anton, funcionaria de prensa del DSHS, 512-776-7753)

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Última actualización 09 de enero de 2020